Actividad Institucional

MANIFIESTO POR LA PAZ Y LA NO VIOLENCIA
30/January/2012

En Teror a, 30 de Enero de 2012


La paz no es solo la ausencia de guerra. Es un conjunto de valores como el respeto a la vida, la libertad, la democracia, la educación, la tolerancia, la cooperación, la igualdad entre hombres y mujeres, o el respeto al medio ambiente.

El derecho de vivir en paz, ha sido un deseo expresado por todos los pueblos de la humanidad a lo largo de la historia, pero no podemos hablar de paz mientras un solo ser humano muera víctima de hambre.

Mientras más del ochenta por ciento de la población del mundo navegue en el barco de la pobreza, de la miseria y de la injusticia, no podemos hablar de paz.

Los gobernantes han sustituido los valores universales de sus responsabilidades políticas por las leyes del mercado. Como resultado, se llega a la concentración de la riqueza en unas cuantas manos y la ampliación de las brechas sociales y económicas.

No podemos hablar de paz mientras los gastos militares de todas las naciones del mundo superen las inversiones en educación, sanidad, cultura y ocio de los pueblos del planeta.

No podemos hablar de paz mientras la venta de armas y la guerra siga siendo el gran negocio de los países más influyentes y enriquecidos de la tierra. Mientras haya niñas y niños soldados, esclavizados sexualmente, explotados laboralmente.

Creemos en la necesidad de forzar un cambio de actitudes y comportamiento en relación con los desequilibrios económicos, sociales y culturales.

Es necesario que la comunidad internacional ponga fin a la barbarie, a las masacres. Son los pueblos los que deben decidir sobre su destino.

Debemos sumar las voces de todos los pueblos del mundo para decir: ¡basta! a la violencia, a la guerra y la injusticia.

Hay que ponerse en pie, en pie de paz y caminar hacia horizontes de vida y no de muerte. Esa es la esperanza.

La guerra es una tragedia para todos. Hoy más que nunca son necesarios la capacidad de diálogo, el compromiso de intentar por la vía pacífica la resolución de conflictos, generando actitudes de encuentro y respeto a los demás, aplicando cotidianamente los DERECHOS HUMANOS.

Hacemos un llamamiento de compromiso de adhesión a la paz y a la justicia, de rechazo a la violencia, respeto a todas las vidas, la preservación del planeta, a escuchar para comprender y reinventar la solidaridad. Es necesario que todo el mundo participe para crear una Cultura de Paz.

Federación Canaria de Municipios